Cuando un split empieza a dejar gotas dentro de casa, no conviene limitarse a poner un cubo debajo. A veces solo hay un desagüe obstruido, pero también puede existir hielo en el evaporador, una bandeja dañada o un problema de instalación. Aquí explico cómo distinguir cada caso, qué comprobaciones puedes hacer con seguridad y cuándo resulta más sensato avisar a un técnico.
La mayoría de los goteos tienen una causa localizada y reparable
- Desagüe obstruido: es una de las causas más frecuentes cuando el agua cae por la unidad interior.
- Filtros sucios: reducen el paso de aire y pueden provocar que el evaporador se congele.
- Agua en el exterior: durante la refrigeración suele ser normal, especialmente con mucha humedad.
- En modo calor: el agua de la unidad exterior puede proceder del ciclo de desescarche.
- Actuación segura: apaga el equipo y corta la corriente antes de limpiar o revisar cualquier elemento.

La condensación explica buena parte del goteo
El aire acondicionado enfría el aire de la habitación sobre un intercambiador frío. Al pasar por él, la humedad ambiental se transforma en agua, que cae en una bandeja de condensados y sale por un tubo de desagüe. Por eso, que aparezca agua no significa automáticamente que el compresor esté averiado.
La diferencia importante está en el lugar donde gotea. Un poco de agua en la unidad exterior durante la refrigeración suele ser normal, mientras que el agua que cae por la carcasa interior, la pared o el falso techo indica que la evacuación no funciona correctamente. En invierno, si el equipo trabaja como bomba de calor, también puede salir agua de la unidad exterior durante el desescarche.
En mi criterio, el primer diagnóstico siempre debe empezar por esa distinción. Si el agua está fuera y el aparato calienta o enfría con normalidad, probablemente forma parte del funcionamiento. Si entra en la vivienda, conviene actuar pronto para evitar manchas, moho y daños en pintura, yeso o mobiliario.
Las causas más habituales cuando gotea hacia dentro
El tubo de desagüe está obstruido
El polvo, el biofilm, restos de suciedad y pequeños insectos pueden bloquear el tubo. El agua sigue produciéndose, pero no encuentra salida y termina rebosando la bandeja. También puede ocurrir que el tubo esté doblado, aplastado o instalado sin la pendiente suficiente.
Esta es la causa que más veces merece comprobarse primero porque suele aparecer después de meses sin uso. El goteo puede comenzar de forma leve y aumentar tras varias horas de funcionamiento, cuando la bandeja acumula más condensación.
La bandeja está sucia, rota o desnivelada
La bandeja recoge el agua que se forma en el evaporador. Si tiene suciedad acumulada, una grieta o una inclinación incorrecta, parte del líquido puede caer dentro de la carcasa en lugar de entrar en el desagüe. En instalaciones antiguas, el plástico puede volverse frágil y romperse al manipularlo.
No recomiendo inclinar la unidad interior a ojo ni desmontar la carcasa sin experiencia. Una pequeña modificación en los anclajes puede dejar el equipo inseguro y empeorar la dirección del agua.
Los filtros están demasiado sucios
Cuando los filtros están llenos de polvo, el aire circula con dificultad. El evaporador se enfría más de la cuenta, puede formarse hielo y, al apagar el aparato, ese hielo se derrite de golpe. El resultado suele ser goteo acompañado de poco caudal de aire o una capacidad de enfriamiento inferior a la habitual.
Limpiar los filtros cada 2 a 4 semanas durante los meses de uso intenso es una referencia razonable en una vivienda normal. En talleres, comercios o espacios con polvo, la revisión debe ser más frecuente porque la carga de suciedad es mucho mayor.
Falta de refrigerante o fallo de circulación
Una carga insuficiente de refrigerante, normalmente relacionada con una fuga, también puede favorecer la formación de hielo en el intercambiador. Si observas escarcha, el equipo enfría poco, tarda mucho en alcanzar la temperatura o vuelve a gotear después de limpiar los filtros, ya no basta con lavar el desagüe.
El refrigerante no se debe añadir sin localizar antes la causa de la pérdida. Recargar sin reparar una fuga solo aplaza el problema y puede encarecer la intervención posterior.
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La instalación no evacúa bien el agua
Una pendiente incorrecta, un tubo demasiado largo, un sifón mal colocado o una conexión defectuosa pueden provocar retornos de agua. En equipos con bomba de condensados, el fallo puede estar en la propia bomba, en el flotador de seguridad o en la alimentación eléctrica.
Si el goteo aparece desde el primer día o después de una obra, sospecharía antes de un problema de montaje que de una avería interna del aparato.
Qué puedes revisar sin desmontar el equipo
Antes de llamar al servicio técnico, hay varias comprobaciones sencillas que ayudan a acotar el origen. Apaga el aire acondicionado, desconecta la alimentación y coloca una toalla o recipiente para proteger la pared y el suelo.
- Limpia los filtros con agua templada y deja que se sequen por completo antes de colocarlos.
- Comprueba si el agua procede de la parte inferior, de un lateral o de la zona donde entra el tubo de desagüe.
- Revisa el extremo exterior del tubo y confirma que no está doblado, aplastado ni sumergido en agua.
- Observa si hay hielo en las tuberías o en la unidad interior. Si lo hay, deja el equipo apagado hasta que se descongele.
- Vuelve a encenderlo en refrigeración y comprueba durante 15 o 20 minutos si el agua sale por el desagüe previsto.
Para una obstrucción ligera, un profesional puede limpiar la línea con aspiración o herramientas específicas. En casa evitaría introducir alambres, productos corrosivos o grandes cantidades de agua a presión, porque pueden perforar el tubo o desplazar la suciedad hacia la bandeja.
Tampoco conviene seguir utilizando el equipo durante horas si el agua cae cerca de enchufes, regletas o placas electrónicas. En ese caso, la prioridad es cortar la corriente y secar la zona.
Cómo distinguir una molestia menor de una avería
| Señal observada | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Gotas por la unidad interior | Desagüe obstruido, bandeja sucia o desnivel | Apagar, revisar filtros y solicitar limpieza del drenaje |
| Hielo en tubos o evaporador | Filtros sucios, falta de refrigerante o poco caudal de aire | Dejar descongelar y pedir diagnóstico técnico |
| Agua en la unidad exterior al enfriar | Condensación normal | Confirmar que no causa daños ni molestias |
| Agua exterior en modo calefacción | Ciclo de desescarche | Considerarlo normal si es puntual y el equipo funciona bien |
| Mal olor, ruido o apagados repentinos | Suciedad, bomba de condensados o protección de seguridad | Parar el equipo y contactar con un técnico |
La combinación de goteo, mal olor y pérdida de rendimiento merece más atención que unas gotas aisladas en el exterior. En instalaciones comerciales o industriales, el agua puede alcanzar cuadros eléctricos, falsos techos o materiales almacenados, así que el coste de esperar suele superar al de una revisión preventiva.
Cómo evitar que vuelva a gotear
La prevención no exige una limpieza profunda cada semana, pero sí cierta regularidad. Yo establecería una revisión de filtros mensual en verano y una inspección del desagüe antes de poner el equipo en marcha después de varios meses parado.
- Lava los filtros con regularidad y sustitúyelos si están deformados o deteriorados.
- Mantén despejada la entrada y salida de aire para evitar restricciones de caudal.
- Comprueba que el tubo de desagüe mantiene una caída continua y no forma bolsas.
- Programa una limpieza profesional al menos una vez al año en viviendas con uso intensivo.
- En comercios, talleres y oficinas, adapta la frecuencia a la cantidad de polvo y horas de funcionamiento.
También ayuda no fijar temperaturas extremas. Una consigna de 24 a 26 ºC en verano suele ofrecer un equilibrio razonable entre confort, consumo y riesgo de condensación, aunque el resultado depende de la humedad, el aislamiento y la carga térmica del espacio.
Si el agua termina en la calle o en la fachada, conviene conducirla a un desagüe adecuado mediante una instalación correcta. Recogerla provisionalmente en una botella puede resolver el momento, pero no es una solución estable y puede generar desbordamientos, malos olores o molestias a terceros.
La regla práctica para no perder tiempo ni provocar daños
Cuando el agua sale de la unidad interior, piensa primero en la ruta de evacuación: filtros, bandeja, tubo y pendiente. Esa secuencia permite resolver muchos casos sencillos y evita empezar por reparaciones caras que quizá no hacen falta.
Si después de limpiar los filtros el goteo continúa, aparece hielo, el equipo pierde potencia o la instalación tiene una bomba de condensados, deja de hacer pruebas caseras. Un diagnóstico profesional puede localizar una fuga, una obstrucción profunda o un fallo de montaje antes de que la humedad termine afectando a la vivienda o a la instalación eléctrica.
La condensación forma parte del funcionamiento normal de un aire acondicionado, pero el agua dentro de casa no debe normalizarse. Actuar pronto suele convertir una limpieza sencilla en una intervención menor y protege tanto el equipo como el espacio donde trabaja.
