Una bomba puede seguir girando y, aun así, estar sufriendo daños internos que no se ven desde fuera. Entender qué es la cavitación ayuda a interpretar ruidos, vibraciones y pérdidas de caudal, además de prevenir averías costosas en instalaciones de agua, circuitos hidráulicos y sistemas relacionados con el vacío. Aquí explico cómo se forma, qué papel desempeña el NPSH y qué comprobaciones prácticas permiten corregirla.
La cavitación empieza por falta de presión y puede acabar dañando la bomba
- Origen: aparece cuando la presión local del líquido cae por debajo de su presión de vapor.
- Señales: ruido parecido a grava, vibraciones, caudal irregular y pérdida de rendimiento.
- Riesgo: el colapso de las burbujas puede producir erosión en el rodete y otras piezas.
- Diagnóstico: hay que comparar el NPSH disponible de la instalación con el NPSH requerido por la bomba.
- Prevención: mejorar la aspiración, controlar la temperatura y trabajar cerca del punto previsto de funcionamiento.

Qué es la cavitación y cómo se forma
La cavitación es la formación y posterior colapso de burbujas de vapor dentro de un líquido. No hace falta que el agua esté hirviendo en todo el depósito. Basta con que la presión en una zona concreta, normalmente cerca de la aspiración del rodete, baje por debajo de la presión de vapor del fluido.
Cuando esas burbujas avanzan hacia una zona con mayor presión, colapsan de forma muy rápida. El proceso genera pequeños impactos, ruido y ondas de presión que pueden erosionar la superficie metálica. Con el tiempo aparecen picaduras, conocidas como pitting, especialmente en los álabes del rodete.
La temperatura influye mucho. Cuanto más caliente está el líquido, mayor es su presión de vapor y más fácil resulta que se formen burbujas. Por eso una bomba que trabaja correctamente con agua fría puede empezar a cavitar cuando bombea el mismo fluido a una temperatura considerablemente superior.
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Qué relación tiene con el vacío
El vacío reduce la presión absoluta del sistema. Si la presión cae demasiado en la aspiración, el líquido puede alcanzar su punto de vaporización local aunque la temperatura parezca normal. Por eso una instalación con depósitos cerrados, largas líneas de aspiración o condiciones de vacío necesita revisar con especial cuidado la presión absoluta disponible, no solo la presión que marca un manómetro convencional.
La cavitación tampoco significa que la bomba esté “aspirando mejor”. De hecho, suele indicar que la aspiración está trabajando fuera de sus condiciones seguras. En mi criterio, esta es una de las confusiones más perjudiciales en mantenimiento industrial: intentar resolver el problema aumentando la velocidad puede reducir todavía más la presión en la entrada.
Cómo se reconoce antes de que provoque una avería
El síntoma más conocido es un sonido áspero, parecido a grava circulando dentro de la bomba. Al principio puede aparecer solo en determinados momentos, por ejemplo durante el arranque, cuando baja el nivel del depósito o cuando aumenta el caudal demandado.
También pueden aparecer vibraciones, oscilaciones de presión, caudal inestable y una reducción de la altura que desarrolla la bomba. Si el fenómeno se mantiene, la erosión puede afectar al rodete, al cuerpo de la bomba, a los cierres mecánicos y a los rodamientos.
| Señal observada | Qué puede indicar | Primera comprobación |
|---|---|---|
| Ruido de traqueteo | Colapso de burbujas de vapor | Presión y condiciones en la aspiración |
| Vibración creciente | Cavitación, desalineación o desequilibrio | Separar el diagnóstico hidráulico del mecánico |
| Caudal irregular | Falta de NPSH, entrada de aire o filtro obstruido | Revisar válvulas, uniones y pérdidas de carga |
| Picaduras en el rodete | Cavitación mantenida | Inspeccionar el equipo y corregir la causa, no solo cambiar la pieza |
El ruido, por sí solo, no confirma el diagnóstico. Una entrada de aire en la tubería de aspiración, un rodamiento deteriorado o una mala alineación pueden producir sonidos parecidos. Lo que diferencia a la cavitación es la relación entre el síntoma y las condiciones hidráulicas de entrada.
El NPSH explica si la bomba tiene suficiente presión de entrada
El NPSH es la altura neta positiva en aspiración y se expresa normalmente en metros de columna de líquido. Se utilizan dos valores que no deben confundirse: el NPSH disponible, que depende de la instalación, y el NPSH requerido, que depende del diseño de la bomba y de su caudal de trabajo.
| Concepto | De qué depende | Cómo se utiliza |
|---|---|---|
| NPSH disponible o NPSHa | Nivel del depósito, presión atmosférica, temperatura, tuberías y pérdidas | Indica la energía que realmente llega a la aspiración |
| NPSH requerido o NPSHr | Modelo de bomba, velocidad, rodete y caudal | Indica la energía mínima que necesita la bomba según el fabricante |
Para trabajar con seguridad, el NPSH disponible debe ser superior al requerido en el punto real de funcionamiento. No basta con mirar el valor del catálogo sin comprobar el caudal, la velocidad de giro y la temperatura. Además, conviene dejar un margen de seguridad definido según el fabricante, el fluido y la variabilidad de la instalación.
El NPSH disponible disminuye cuando el depósito tiene poco nivel, la tubería de aspiración es larga o estrecha, el filtro está sucio, existen demasiados codos o la temperatura del líquido aumenta. En cambio, una bomba situada por debajo del nivel del depósito suele beneficiarse de una aspiración inundada, porque la presión estática de entrada es mayor.
Un error frecuente consiste en calcular el sistema con valores nominales y olvidar la peor condición posible. Yo revisaría siempre el caso más desfavorable, como el nivel mínimo del tanque, la temperatura máxima y el caudal máximo previsto. Es ahí donde suelen aparecer los problemas que no se detectan durante una prueba breve.
Por qué aparece la cavitación en una instalación hidráulica
La causa no suele ser una sola pieza defectuosa, sino una combinación de pérdidas de carga, selección incorrecta y condiciones de operación. Estas son las situaciones que más atención merecen:
- Aspiración insuficiente: la bomba está demasiado elevada respecto al depósito o el nivel del líquido desciende por debajo de lo previsto.
- Tubería mal dimensionada: un diámetro pequeño aumenta la velocidad y las pérdidas de carga en la entrada.
- Obstrucciones: filtros, válvulas parcialmente cerradas, sedimentos o tramos deformados limitan el paso del fluido.
- Exceso de accesorios: cada codo, reducción o conexión añade resistencia, especialmente en una línea de aspiración larga.
- Temperatura elevada: al subir la presión de vapor del líquido, disminuye el margen frente a la vaporización.
- Caudal demasiado alto: trabajar muy a la derecha de la curva de la bomba puede elevar el NPSH requerido.
- Entrada de aire: una unión mal sellada puede introducir aire y confundirse con cavitación.
- Bomba sobredimensionada: elegir el equipo solo por potencia o presión máxima suele llevar a operar lejos del punto recomendado.
La entrada de aire merece una comprobación independiente. El aire no es vapor generado por una caída de presión, pero también produce ruido, pérdida de caudal y funcionamiento irregular. Si el depósito tiene un vórtice o la tubería toma aire por una junta, cambiar la bomba no resolverá el problema.
Cómo prevenirla y qué hacer cuando ya ha empezado
La prevención empieza en el diseño, pero muchas mejoras pueden aplicarse durante el mantenimiento. La prioridad es aumentar la presión disponible en la aspiración y reducir las pérdidas antes de la bomba.
- Comprueba el punto de trabajo. Compara el caudal y la altura reales con las curvas de la bomba, incluida la curva de NPSH.
- Revisa la aspiración. Limpia filtros, abre completamente las válvulas necesarias y busca entradas de aire en juntas y conexiones.
- Reduce las pérdidas. Si es posible, aumenta el diámetro de la tubería, acorta el recorrido y elimina codos o reducciones innecesarios.
- Controla la temperatura. Un fluido más frío suele ofrecer mayor margen frente a la cavitación, aunque el cambio debe ser compatible con el proceso.
- Evita trabajar con un nivel demasiado bajo. En depósitos abiertos, el nivel mínimo debe formar parte del cálculo de la instalación.
- Ajusta velocidad y caudal. Un variador de frecuencia puede ayudar, siempre que la bomba y el motor estén preparados para ese régimen.
Si la cavitación aparece durante la operación, conviene reducir el caudal actuando sobre la válvula de impulsión o detener el equipo siguiendo el procedimiento de seguridad. No recomiendo cerrar la válvula de aspiración para “regular” la bomba, porque esa maniobra reduce todavía más la presión de entrada y puede agravar el daño.
Después de corregir la causa, hay que inspeccionar el rodete y los cierres. La cavitación puede dejar erosión aunque el ruido desaparezca. Sustituir una pieza dañada sin revisar el NPSH solo prepara la instalación para repetir la avería.
La comprobación que más evita errores de diagnóstico
Cuando una bomba hace ruido, vibra o pierde caudal, no conviene empezar cambiando componentes al azar. Primero hay que registrar presión de aspiración, presión de impulsión, caudal, temperatura, nivel del depósito y velocidad de giro. Con esos datos es mucho más fácil distinguir entre cavitación, entrada de aire, desgaste mecánico o una selección incorrecta.
La idea esencial es sencilla: la presión local no debe caer por debajo de la presión de vapor del líquido. Mantener un NPSH disponible suficiente, una aspiración limpia y un punto de trabajo razonable protege la bomba y mejora la estabilidad de toda la instalación hidráulica.
